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TRABAJOS ESTUDIANTILES

 

OSOS DE ANTEOJOS

Tremarctos ornatus.

Nombre científico: Tremarctos ornatus.

Nombre común: Oso de Anteojos, Oso Frontino, Oso Andino, Oso Real,Oso Piñuelero, Oso Ucumari, Oso Manaba, Oso Congo, Oso Careto, Oso Enjaquimado, Oso de las nubes.

Clase: Mammalia.

Infraclase: Eutheria.

Orden: Carnívora.

Familia: Ursidae.

 

HÁBITAT

El Oso de Anteojos Habita principalmente en bosques húmedos y pastizales en alturas superiores a los 3200 metros sobre el nivel del mar.

 

ALIMENTACIÓN

Es principalmente vegetariano, come cogollos de palmas, bromelias, frutos de guayabas silvestres y aguacatillos. A pesar de esto come también larvas de coleópteros, ciervos, venados, dantas y conejos.

 

APARIENCIA

Presenta gran dimorfismo sexual. Poseen largo pelaje. Algunos presentan una linea blanca circular alrededor de los ojos y sobre el dorso; rostro más pardo y puede tener una tonalidad amarillenta; corto y sobresaliente a la vez; se destacan unos anillos ocraceos – amarillentos o casi blancos que parten de la comisura del labio superior hacia los lagrimales y de allí hacia la parte de arriba de los ojos, a manera de cejas rodeando todo el ojo, pueden existir bandas claras a lo largo del labio inferior; rinario desnudo, pardo oscuro a negro, ojos pequeños. Orejas pequeñas, redondeadas y peludas. Cuerpo grueso, corto y pesado. Manos y patas grandes, anchas con cojinetes gruesos y con cinco dedos libres, con garras largas y curvas. Cola muy corta y peluda. Vientre similar en coloración al dorso, puede tener una mancha en forma de “Y” invertida a los lados del cuello y la garganta, irregular y de color blanco.

 

COMPORTAMIENTO

De hábitos nocturnos y diurnos, solitario, terrestre y arbóreo.

 

HUELLAS

Las huellas de las manos o patas anteriores en un adulto miden aproximadamente 12 x 12 cm; y las posteriores 21 x 10 cm. El tamaño de paso normalmente es de 20 a 25 cm.

 

PESO

Un adulto macho llega a pesar entre 200 y 250 kilos y las hembras un promedio de 70 kilos. Un Oso recién nacido pesa entre 300 y 350 gramos.

 

ESTATURA

1.20 metros aproximadamente en estado adulto.

 

REPRODUCCIÓN

Durante la época de celo pueden realizarse una treintena de copulas en un lapso de 5 días. La fertilización dura aproximadamente de 100 a 105 minutos.

El proceso de gestación dura de 7 a 8 meses y la Osa da a luz a una o dos crías.

 

LONGEVIDAD

Viven 30 años en cautiverio y 50 años en el bosque.

 

DISTRIBUCIÓN EN COLOMBIA

Regio andina, Serranía de la Macarena, Baudo y Darién, pie de monte Oriental de los Andes desde los 2000 a los 4000 metros sobre el nivel del mar. No se ha encontrado en la Sierra Nevada.

Aunque desde 1970 esta prohibido cazar y comercializar ejemplares del conocido Oso de Anteojos, su desaparición de los bosques colombianos sigue siendo dramática. Se estima que hace 10 años existían doce mil osos en territorio nacional. Hoy no subsisten mas de tres mil. Anualmente unos 500 son cazados y pierden de 300 a 500 Km2 de su hábitat.

Esas cifras son la consecuencia del amor – odio, miedo y respeto que han enmarcado la relación entre los Osos y los seres humanos. En 1972, el Oso de Anteojos, único suramericano, fue clasificado por las autoridades mundiales como vulnerable. Luego apareció en el “libro rojo” de la UICN, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, como especie en vía de extinción.

El 12 de febrero de 1980 una veintena de biólogos del mundo dio origen al “Spectacled Bear Group” (Grupo del Oso de Anteojos) durante la V conferencia de Biología y manejo del Oso, en Madison, Wisconsin, Estados Unidos. Desde esos momentos comenzó la conciencia sobre la necesidad de estudiar al llamativo animal que vive Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador y Bolivia. Algunos pocos ejemplares han sido reportados en Panamá, Brasil y Argentina.

A pesar de todo lo que se ha hablado y llamado la atención sobre el Oso de Anteojos – conocido también como Oso Frontino, Andino, Real, Piñuelero, Ucumari, Manaba, Congo, Careto, Enjaquimado o de las nubes – lo único cierto es que nada de eso ha servido para evitar su desaparición. Incluso el conocimiento sobre su comportamiento, biología y demás, es bastante escaso. Hay trabajos aislados para salvarlo, pero su suerte es cada día mas complicada.

El Oso de Anteojos desciende de ancestros que entraron desde Norteamérica hace unos dos millones de años. Hay vestigios de que vivió en La Florida en Estados Unidos y Centroamérica hace un millón de años. Se esparció por la zona Andina, y hoy las mayores poblaciones se encuentran en Perú y Colombia, en su orden. Habita en bosques húmedos tropicales o bosques de niebla, desde 200 a 4250 metros sobre el nivel del mar, aunque también se hallan en bosque seco, estepas y páramos.

En Colombia se distribuyen a lo largo de las tres cordilleras. Se han reportado al menos 74 lugares donde han sido vistos, pero no existe un censo exacto sobre los Osos que superviven: algunos científicos cuentan 4500 o 5000 como dato optimista, pero los pesimistas advierten que si quedan 3000 estaríamos hablando de un milagro.

Es él más arbóreo de las ocho especies de Osos que existen en el mundo y un excelente trepador. Aunque en su clasificación científica pertenece al orden de los carnívoros, se trata esencialmente de un omnívoro, ya que su dieta es rica en cogollos de palmas, bromelias, frutos de guayabas silvestres y aguacatillos e inciensos. En ocasiones consume larvas de coleópteros, ciervos, venados, dantas y conejos. Algunos campesinos dicen que caza sus reses. Colgando de los árboles atrapa al ganado cuando pasa.

Un adulto macho llega a pesar entre 200 y 250 kilos – las hembras en promedio 70 kilos- y a medir entre 1.20 y 2.00 metros de altura. Su pelaje es tupido, de color negro o pardo oscuro, mientras marcas blanquecinas se sitúan alrededor de sus ojos y hocico. Una amplia mancha amarillenta se riega como corbata por su pecho. Vive 30 años en cautiverio y 50 años en el bosque.

El proceso de gestación de sus crías dura entre siete a ocho meses y la hembra da a luz uno o dos ejemplares que pesan entre 300 y 350 gramos. Solo al mes o en ocasiones a los tres meses de edad el osezno abre los ojos. Durante 15 días recibe leche materna y en poco tiempo alcanza el tamaño de la madre. Cada Oso tarda cuatro años en llegar a la madurez sexual.

En 1988, investigaciones científicas sobre sus comportamientos reproductivos advirtieron, en una pareja en cautiverio, que durante época de celo pueden realizarse una treintena de copulas en el corto lapso de 5 días. Algunos encuentros amorosos duraron hasta 104 minutos en la fertilización.

Antes de la llegada de los conquistadores españoles los indígenas veneraban al Oso como su hermano mayor. Aun hoy, los Tunebos, descendientes de los Chibchas que habitan en Boyacá, Norte de Santander y Arauca, lo citan una y otra vez en su mitología. Los aborígenes los tienen como animales totémicos que veneran y protegen.

Los Tunebos pensaban también que sus ancianos, al morir, se convertían en Osos. Eran envueltos en mochilas y arrojados al río Cubugan (Bachora o Bojaba) y por eso los indígenas no usaban las sagradas aguas del río. Como el Chigüiro bebía de esas aguas, era considerado la reencarnación de sus abuelos y por eso no lo cazaban ni lo comían.

En cambio algunos campesinos de la misma región oriental creen que el Oso es un Tunebo que cometió una falta y por ello Dios lo castigó y lo convirtió en animal. Pero la veneración y la admiración por sus poderes también han sido su perdición: algunas tribus usan sus garras para atraer la buena suerte. Los recién nacidos son frotados en su vientre con grasa extraída de las viseras del Oso ante la creencia de que crecerán sanos y fuertes.

Partes del Oso también sirven como base medicinal para curación rápida de heridas. Los huesos de sus omoplatos son consumidos , raspados , por los niños. Sus largos procesos de copula también han creado leyendas absurdas sobre la contribución de sus ungüentos en la relación sexual de los humanos. Hoy en día sus garras y dientes son usados como fetiches, y sus viseras son comercializadas para la sensaciones asiáticas.

Pero esto es una causa mínima de su extinción. Por una malhadada fortuna, la distribución de los Osos en Colombia coincide casi plenamente con la zona mas densamente poblada por humanos en el país (ver mapa). El hombre se convirtió entonces en su peor enemigo. Hace 100 años comenzó el deterioro intensivo del bosque por la colonización, pero en los últimos 50 años su desaparición fue mas dramática en el centro del país por la instalación de los grandes cultivos de café.

Si todavía quedan dudas sobre la importancia de los árboles que componen los bosques, hay que ver los resultados de un estudio científico que observó a una Osa y su cría para medir sus hábitos cotidianos: de 12 horas al día (720 minutos), la Osa pasó 560 minutos trepada en un árbol y 83 minutos los dedico a dormir. He ahí la importancia de las frescuras de los sistemas de bosques nublados andinos para preservar esta especie y a los demás animales de Colombia y el mundo.

La deforestación y la cacería para “limpiar” las nuevas zonas de cultivos acabaron rápidamente con el Oso de Anteojos. Colombia ha perdidó la mitad de los bosques que tenia en 1966, entre el Valle del río Cauca hasta Medellín. Los terratenientes que se apoderaron de las zonas vírgenes y ricas en recursos forestales y de fauna del país, llevan en su conciencia, si la tienen, la desaparición de gran parte de la biodiversidad de Colombia.

A pesar de ellos el territorio nacional es el tercer santuario mundial de biodiversidad. Pero la destrucción tiene que acabar. Hoy las amenazas crecientes vienen de la construcción de nuevas vías, hacia el pacífico, y de colonización incontenible.

De un total de 68.400 Km cuadrados de bosque que hay en Colombia, entre 6.00 a 7.00 Km son talados anualmente. De esos, entre 600 y 1000 Km son de bosques de niebla, los predilectos del Oso de Anteojos. Priman la explotación de madera, la minería de oro, y el crecimiento de la frontera agrícola.

Solo el negocio ilegal de drogas afecto negativamente entre 1991 y 1992 alrededor de 500 Km cuadrados de bosques andinos que fueron acabados para la platanción de amapola, marihuana y cocaína. En la Serranía de San Lucas confluyen los intereses de los Osos con los de los buscadores de oro, cazadores, campesinos y ricos hacendados. Los últimos 10 años han sido fatales. En la zona del Pacifico por la llegada de la hidroeléctrica de Micay y de las vías Pereira – Bahía Solano y Popayán – Guapi, los Osos han tenido que moverse hacia hábitats marginales.

En 1981 científicos que adelantaban observaciones de aves en la finca Buenos Aires, situada muy cerca del municipio de Ricaurte, en Nariño, a cuatro horas de Pasto descubrieron una gran riqueza de anfibios, insectos, plantas y aves únicas que ameritaban salvar la zona de la sierra de su dueño. Idearon la constitución de una reserva natural y consiguieron que la Fundación para la Educación Superior, FES, comprara la propiedad. En 1982 la World Wildlife Fund (WWF) – fondo mundial para la naturaleza – respaldó el plan.

Así nació la reserva natural La Planada que a la fecha tiene detectadas mas de 250 especies de aves y se ha convertido en el mejor sitio de observación de Osos de Anteojos, cuya presencia se utilizó desde 1986 como símbolo de la estrategia para la campaña de conservación del bosque de niebla.

La reserva dispone de 3200 hectáreas con tierras entre los 1300 y los 2100 metros de altura sobre el nivel del mar, con temperaturas que van de los 10 a los 17 grados centígrados. Situada en la provincia del Chocó, una de las de mayor promedio de lluvia en el mundo, en sus bosques nacen 16 quebradas y existen mas de 40 especies de orquídeas. La mano privada ha logrado mantener este santuario y hoy es uno de los centros de investigación de envergadura que existe en Colombia.

En enero de 1986 llegaron los primeros Osos para mantener en cautiverio, bautizados como Tintín (6 meses de nacido) y Milu. A partir de entonces se adelanto un programa exitoso de cría – reproducción y cuenta con una isla de paso de Osos de Anteojos, en la cual se consigue la adaptación de los cautivos para que puedan ser liberados al ambiente natural de nuevo. En 1998 el proyecto recibió un espaldarazo después del acuerdo que lograron la FES y la empresa Bico de Carvajal, por medio del cual los cuadernos de la “línea viva” de Norma promocionarían durante tres años la salvación del Oso de Anteojos, como lo habían venido haciendo con los delfines rosados del Amazonas.

Se trata de un proyecto integral de conservación ambiental, ayuda a la comunidad indígena de la región, preservación de la reserva y educación de la comunidad. Una tarea que seria complementada por el Ministerio del Medio Ambiente que publico una cartilla, en conjunto con el instituto Humboldt, para preservar los bosques y al Oso de Anteojos.

 

BIBLIOGRAFIA

  • REVISTA CROMOS N° 4173. ENERO 26 DE 1998. PAG. 42 – 47. HECTOR MARIO RODRIGUEZ.
  • NAVARRO, Jose Fernando, MUÑOZ, Javier. Manual de huellas de algunos mamiferos terrestres de Colombia. Edición de campo. Agosto de 2000. p. 75.

 

Realizado por: SUSAN IRWIN PIZANO